jueves, 29 de diciembre de 2011

Recomiendo leer: El club Dumas de Arturo Pérez-Reverte

      Me lo recomendó mi amiga Marlene. Había visto la película de Roman Polanski La novena puerta y se había fijado en que estaba basada en un libro de Arturo Pérez-Reverte. ¿Lo conoces?, me preguntó. Yo tampoco conocía el libro, ni siquiera había visto la película en ese entonces. Me había comprado La sombra del águila  (de 1993) y tenía bien presente su frase “Yo he visto ancianos llorar en la guerra, nunca vi llorar a una anciana en la guerra. La mujer tiene una fuerza moral de la que el hombre carece…” en un reportaje para la revista argentina Lea de julio del 2000, pero no me parecía que Pérez-Reverte hubiera escrito un libro sobre temas demoníacos…

     
      Y aún ahora me parece discutible si realmente lo hizo. El club Dumas me parece más un libro sobre libros, que un libro de tema sobrenatural. Pero, claro, eso no podía colocarse en una película para la que se seleccionó justamente aquellas partes de la novela que servían al objetivo del guionista de La novena puerta. Todos sabemos lo decepcionante que puede llegar a ser una película que no está a la altura de un libro que amamos, así que no se sorprendan si hay muchas discrepancias entre la obra escrita y su interpretación fílmica.


      El club Dumas tiene el comienzo propio de una novela criminal: un asesinato y una investigación que surge a partir de ese asesinato. El protagonista, Lucas Corso, taimado, simpático y amoral, sólo reconoce un lado: el suyo. Es el antihéroe perfecto y está muy bien personificado en la película, pero mientras Depp deja entrever un lado falsamente debilucho en su personaje, en la novela el sólido cinismo de Corso es perpetuo.

    No hay héroes en El Club Dumas. Esa ambigüedad entre buenos y malos es uno de los atractivos de la novela. Lucas Corso, el protagonista, encuentra por encargo libros raros y caros. Un importante librero, Varo Borja, lo contrata para realizar una doble tarea: autentificar un manuscrito de Los tres mosqueteros y un ejemplar de un enigmático libro que fue quemado junto con su autor en 1667, el Libro de las Nueve Puertas del Reino de las Sombras, un manual para invocar al diablo. Corso debe encontrar los restantes ejemplares del Libro de las Nueve Puertas, y comprobar la autenticidad del texto y de las nueve láminas que lo acompañan. Estos diseños, perfectamente reproducidos en la novela, se asemejan a cartas de tarot y resultan más importantes que el libro mismo porque se sospecha que fueron hechas por el mismísimo Lúcifer y constituyen la guía segura para invocar al diablo. De ahí la importancia de comprobar su autenticidad. Corso se toma tan en serio el encargo, que parece poner un interés propio en el caso y los cuerpos se amontonan a medida que avanza la investigación. Referencias ficticias (como el Tratado del Arte de la Esgrima de Astarloa, clara referencia a su novela de  El maestro de esgrima de 1988, una enorme guiñada a los fieles lectores de Pérez-Reverte) se mezclan con referencias de la literatura clásica.




      Hay mucho material en la web para leer sobre este escritor y periodista que hace parte de la Real Academia Española desde 2003, algo de lo cual puede accederse a través de su página: http://www.perezreverte.com/. Pero también hay muchas novelas del autor circulando en las librerías. A atreverse, entonces, si aún no lo conocen.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Sobre Aurora boreal de Åsa Larsson

      Hasta la mitad del libro no se parece a la primera novela que leí de Åsa Larsson. Como si fuera el primer libro que escribe (y así es, fue publicado en 2003), como si le costara encontrar su voz, su propio ritmo. Pero cuando lo encuentra… allí está la autora de la que me enamoré perdidamente al leer Sangre derramada (su segunda novela, de 2004). No pensé que una novela negra pudiera ser hermosa o hasta poética hasta que leí a Larsson que, dicho sea de paso, no tiene ningún parentesco con el otro Larsson, Stieg, el de Los hombres que no amaban a las mujeres. Ningún parentesco ni nada en común, solamente la nacionalidad y el tema sobre el que escriben: ambos son autores actuales de novela negra.

      Nacida en Uppsala en 1966 y al igual que la protagonista de sus novelas, Åsa Larsson estudió leyes y trabajó como abogada tributaria. Los personajes de sus novelas son interesantes sin ser agradables, las descripciones del paisaje te hacen querer dar un paseo por Kiruna (el pueblo minero donde ambienta sus novelas ubicado cerca del Círculo Polar Ártico), la trama es original sin salirse de las reglas del género y el estilo, propio de la autora.


      En Aurora boreal un predicador protestante, Víktor Strandgard,  fue brutalmente asesinado en su iglesia y dos policías, con la ayuda de la abogada fiscal Rebecca Martinsson, buscan hacer que las personas implicadas descubran sus secretos para poder encontrar al asesino. El punto fuerte de esta novela son los personajes femeninos: Anna-María Mella, una policía embarazada, Sanna Strandgard, hermana del predicador asesinado que llama a Rebecca para que la ayude, y la protagonista, Rebecca Martinsson, que acude renuente en auxilio de su amiga de infancia y resuelve el asesinato de un modo nada convencional…


      Aurora boreal vale la pena si te sucede lo que a mí: leí primero Sangre derramada, me enamoré de la autora y quise saber qué sucedió anteriormente con la protagonista, más madura y reconcentrada en la segunda novela. Pero si quieres comenzar con el pie derecho, no pierdes nada si decides saltarte esta primera y seguir con la siguiente. Cada obra es un todo en sí, tiene un ambiente propio (aunque el lugar geográfico sea el mismo) y la protagonista evoluciona de una entrega a la otra. Así que… a atreverse. Por mi parte, voy en pos de la tercera que ya vi en una librería de Melo: La senda oscura.


    Los suecos le dieron a Åsa Larsson el Premio a la Mejor Primera Novela Negra por este libro y la convirtieron en película en el año 2007: http://www.youtube.com/watch?v=v4Wp5NipLRY

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Recomiendo leer: Poemas impuros de Nuria Amat


    Encontré Poemas impuros en una librería de mi ciudad, o sea, del único modo que puede encontrarse un buen libro aquí: por pura casualidad. Como lo hago a veces, anoté en la primera página en blanco la razón que me llevó a comprarlo: “por la promesa de la palabra ‘impuros’”. Lo había visto, volví y lo busqué: nadie lo había descubierto aún. Es mío. Y este es un sentimiento que sólo un lector adicto puede comprender.



    De acuerdo a su página web, Nuria Amat nació en Barcelona. Así, sin ninguna fecha. Investigando es posible determinar un año: 1950, no oficial. Es escritora, pero no una escritora así nomás… ha escrito novelas, poesía, teatro, ensayo y artículos periodísticos. Deslindó los géneros literarios antes de que este tema estuviera tan de moda.

    De este libro rescato la crudeza de las expresiones que utiliza para referirse al paso del tiempo por la vida: “Resiste cuerpo, /caracol nocturno, /reducido a larva, /Armario sin negrura, /poema roto, /coito fracasado /con la vida”; y la sencillez de las que utiliza para referirse al amor y el desamor: “Lo que toco se deshace, /lo que amo se estropea. /Mi conflicto con la vida /es tan agudo /que, entre amar y matar, /apenas veo la diferencia /de una letra”; a las huellas del tiempo en nuestro cuerpo: “Me estoy haciendo vieja, / ya no bailo, /no maldigo a los vecinos,…”.

    En su página web,http://www.nuriaamat.com/biblioteca/, es posible ver fotos de su biblioteca y leer algunas páginas de su libro Escribir y callar:

 Mi biblioteca es oscura. Más cripta de iglesia parece que almacén de libros. Una tumba de obras literarias. Un mausoleo destinado a la lectura. Un monumento vivo. Al fin y al cabo, los libros siguen alimentando mi existencia. ¿Ahora menos? Ahora cuando tal vez ya me he convertido en libro…”





martes, 20 de diciembre de 2011

Recomiendo leer: Qliphoth** de Pedro Ángel Palou


    ¿Alguien más ha notado que cada vez que un libro ostenta en la contratapa la promesa de la palabra erótico resulta ser una decepción al leerlo? ¿O es superficial, o vulgar o simplemente ileíble? Pues les aseguro que no les decepcionará esta novela corta de Pedro Ángel Palou*. Primero, porque la promesa se concreta, y segundo, porque lo hace enmarcado de una prosa exacta, llena de dramatismo y poesía. Y entonces olvidas la razón por la que habías comprado el libro en primera instancia, y pasas a deleitarte con su prosa.
    El protagonista, Andrés, ha perdido a su amada Mónica, y busca recrearla a través de las palabras: recuerda cuándo la conoció, la primera vez que hicieron el amor, los detalles de su cuerpo, el misterio de compartir con el otro el momento máximo de intimidad al que pueden aspirar un hombre y una mujer y, a la vez, sentirse tan lejos del otro… En esos momentos, la escritura le sirve “…como lugar de encuentro, como verdad última, como acercamiento. Escribir para ser, para evitar la soledad y compartir el mundo”. Pero esta acción no le permite recuperar a su amada, no totalmente... o tal vez sea la única forma de recuperarla... aunque sea a través de la plasmación de sus recuerdos, aunque sea de forma incompleta, aunque ese inevitable intento le cause más dolor...



  *Escritor mexicano nacido en Puebla en el año 1966. Es autor de novelas, ensayos literarios, crónicas históricas y ganador de varios premios.
      **Del hebreo, inversión del árbol de la vida: http://es.wikipedia.org/wiki/Qlifot

lunes, 19 de diciembre de 2011

Recomiendo leer: Yo me he llevado tu queso de Darrel Bristow-Bovey



    Este antilibro de autoayuda es un interesante ensayo corto de humor recomendable solamente para los que reconocen sentir cierta irritación cuando se ven rodeados del floreciente mercado de libros de autoayuda, y deben controlar un comentario mordaz cada vez que reconocen en boca de un alma generosa algún consejo consolador destilado de una de estas obras. Si eres un fanático de este tipo de lectura, mejor no leerlo, puede resultarte algo… ofensivo… Pero si quieres disfrutar un rato con algo, cada vez más raro, de humor inteligente sin gastar demasiado tu cerebro, dale una segunda mirada si lo ves en el escaparate de alguna librería. Aunque la 1ª. edición se publicó en 2001 (la mía es de 2005), sigue teniendo plena vigencia y seguro que les será imposible no reconocer alguno de los anticonsejos manejados con solvencia por Bristow-Bovey*. Ah, y siempre puedes descubrir un buen uso para las páginas en blanco que el autor deja al final del libro para libre uso de los lectores. Después de todo, ya las pagaste…  



* Periodista y escritor de reportajes viajeros de origen surafricano.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Sobre Tumba a la vista de Charlaine Harris


       Tumba a la vista (Grave Sighs) es el primer libro de la última serie escrita por Charlaine Harris, escritora norteamericana nacida en 1951 y autora de la serie de novelas Southern Vampire Mysteries en la que se basa la serie de televisión True Blood. La protagonista, Harper Connelly llega al pueblo acompañada de su hermano, Tolliver Lang. Ha sido contratada para investigar la desaparición de la novia del hijo de una rica viuda, Sybil Teague. El muchacho fue encontrado muerto y  se sospecha que asesinó a su novia y luego se suicidó, por lo que su madre quiere saber la verdad. Pero Harper y Tolliver no son una pareja de detectives comunes: la muchacha de veinticuatro años tiene un don, una especie de “olfato” especial (ella lo describe como un zumbido a medida que se acerca al cuerpo) para encontrar cadáveres y para "ver" lo que les causó la muerte.  
    Hasta aquí, la clásica trama de este tipo de novelas criminales, pero con el agregado del elemento sobrenatural y de algunos detalles que vuelven a la novela interesante: la relación de dependencia entre los hermanos, la forma como Harper ve el mundo desde su extraño don (desarrollado luego de haber sobrevivido a la caída de un rayo), las relaciones que los hermanos establecen con  las parejas sexuales que conocen en la ciudad, sus recuerdos de infancia  (son hermanastros, en realidad, criados por padres alcohólicos y fruto de sus matrimonios anteriores). Pero el lector no corre el riesgo de perder el hilo de la trama y, a diferencia de Muerto hasta el anochecer, esta novela carece de las descripciones detalladas y entusiastas sobre las aventuras sexuales de su protagonista. Si esto le agrega o le quita interés es algo que cada lector debe decidir por sí mismo.

    A mí me resultó agradable de leer y entretenida, aunque adolece del defecto de las novelas de su género que están tan de moda: su superficialidad. Para llevársela a la playa sin demasiadas expectativas y disfrutarla sin temor a olvidarla luego.

Recomendación: biblioteca virtual El Libro Total

    Recomiendo darle una mirada a esta página: http://www.ellibrototal.com/ltotal/.
  Hermosa y completísima.