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lunes, 22 de abril de 2013
En mi prisión
En mi prisión consciente de cada pedacito de carne dolorida carne que vive en mí en ese yo que es carne y no cuando se cree consciente y quiere irse... pero no aún, susurra en su prisión, no ahora, no aún, no mientras duela...
domingo, 17 de marzo de 2013
domingo, 20 de enero de 2013
Día de tormenta
Un día de tormenta
es el día en que la cama
me escupe temprano
y mis huesos
quieren dehacerse de mí.
es el día en que la cama
me escupe temprano
y mis huesos
quieren dehacerse de mí.
19 de enero de 2013
viernes, 21 de diciembre de 2012
Mientras no llegas...
Atada a mi cuerpo
con nudos,
fuertes nudos,
apretados nudos.
Un pie frente al otro,
ningún paso dado,
ningún paso al lado
ni adelante...
Fuertes nudos,
apretados nudos.
Mientras no llegas...
mientras no llegas.
Atada a mi propia inmovilidad,
solo deseo...
solo deseo.
Ni las piedras duran para siempre,
no en este mundo,
no en este cuerpo.
Nada será para siempre.
Ni este cuerpo ni yo,
ninguno de los dos
se declara vencedor.
Ni este cuerpo ni yo,
se declara vencedor...
hoy.
con nudos,
fuertes nudos,
apretados nudos.
Un pie frente al otro,
ningún paso dado,
ningún paso al lado
ni adelante...
Fuertes nudos,
apretados nudos.
Mientras no llegas...
mientras no llegas.
Atada a mi propia inmovilidad,
solo deseo...
solo deseo.
Ni las piedras duran para siempre,
no en este mundo,
no en este cuerpo.
Nada será para siempre.
Ni este cuerpo ni yo,
ninguno de los dos
se declara vencedor.
Ni este cuerpo ni yo,
se declara vencedor...
hoy.
viernes, 16 de noviembre de 2012
Conciencia
Ahora somos tú y yo.
Tú me miras y yo te miro.
Estamos acorralados
en el mismo cuarto:
las cuatro paredes
de este cuerpo.
Tú me miras
y yo te devuelvo
la mirada, de frente.
Tú esperas que yo me rinda,
yo te espero a ti:
el próximo paso,
el siguiente umbral.
En esta lucha,
la conciencia me pertenece.
Cuando las paredes se derrumben,
tú te quedas
pero yo me voy.
Tú me miras y yo te miro.
Estamos acorralados
en el mismo cuarto:
las cuatro paredes
de este cuerpo.
Tú me miras
y yo te devuelvo
la mirada, de frente.
Tú esperas que yo me rinda,
yo te espero a ti:
el próximo paso,
el siguiente umbral.
En esta lucha,
la conciencia me pertenece.
Cuando las paredes se derrumben,
tú te quedas
pero yo me voy.
10 y 11 de noviembre de 2012
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Todos los días...
Todos los días
una feroz e invisible bestia
clava sus fauces en mi cuerpo.
Todos los días
finjo que no está ahí.
una feroz e invisible bestia
clava sus fauces en mi cuerpo.
Todos los días
finjo que no está ahí.
lunes, 29 de octubre de 2012
R2
No habrá sentido más que el de hoy.
No habrá historias más que las que te dicte.
* * *
Te llamaré en mi tumba semiabierta,
dormiré sobre tus despojos
la noche en que no fui.
Albergarán tus espaldas
el peso que no cargo.
Adornará tu pecho
el amor que no te di.
Se granjearán tus sonrisas
bocas que no son la mía.
Abrazarás otros hombros pero
no podrás protegerme a mí.
Habrá muchas historias
que escribir con esos pasos,
pero serán pasos solos
no pasos de mí.
Me quitaré tu ausencia
como quien se espanta un bicho.
Olvidaré tu presencia
como si no hubieras estado aquí.
28 de octubre de 2012
No habrá historias más que las que te dicte.
* * *
![]() |
| The world above brooke shaden, fotografía de Heidi Lender. |
dormiré sobre tus despojos
la noche en que no fui.
Albergarán tus espaldas
el peso que no cargo.
Adornará tu pecho
el amor que no te di.
Se granjearán tus sonrisas
bocas que no son la mía.
Abrazarás otros hombros pero
no podrás protegerme a mí.
Habrá muchas historias
que escribir con esos pasos,
pero serán pasos solos
no pasos de mí.
Me quitaré tu ausencia
como quien se espanta un bicho.
Olvidaré tu presencia
como si no hubieras estado aquí.
28 de octubre de 2012
domingo, 7 de octubre de 2012
La espero por las noches
La espero por las noches
cuando los ruidos de la ciudad
menguan y lo externo a mí
poco a poco desaparece.
Espero que el silencio
venga a hacerme compañía,
hago el recuento del día y
de mi vida, desaparezco
y me escucho. Ordeno las palabras
perdidas y levanto las desperdiciadas.
Y hago que ellas me hablen
a la vez que hablan por mí.
Y todas las noches
invito a Morfeo a sumarse
a mi panteón y le hago una plegaria
para que me honre con su visita.
La conciencia es mi maldición.
cuando los ruidos de la ciudad
menguan y lo externo a mí
poco a poco desaparece.
Espero que el silencio
venga a hacerme compañía,
hago el recuento del día y
de mi vida, desaparezco
y me escucho. Ordeno las palabras
perdidas y levanto las desperdiciadas.
Y hago que ellas me hablen
a la vez que hablan por mí.
Y todas las noches
invito a Morfeo a sumarse
a mi panteón y le hago una plegaria
para que me honre con su visita.
La conciencia es mi maldición.
domingo, 9 de septiembre de 2012
Nadie tiene que saber...
Nadie tiene que saber
con cuánto dolor me acuesto cada día,
con cuánto dolor camino,
cuánto tiempo me permite mi amo
permanecer de pie.
Es que nadie me mira a los ojos
cuando me demudo,
nadie me habla si me notan hosca,
y eso los salva
de verse reflejados en mí.
con cuánto dolor me acuesto cada día,
con cuánto dolor camino,
cuánto tiempo me permite mi amo
permanecer de pie.
Es que nadie me mira a los ojos
cuando me demudo,
nadie me habla si me notan hosca,
y eso los salva
de verse reflejados en mí.
31 de julio de 2012
To Emilie Frey
Para Emilie Frey
Mirada fragmentada
tú, caleidoscopio,
tú, espejo,
tú, el velo de luz
sobre todas las cosas
que miras.
30 de agosto de 2012
Diatriba estéril
1
Verás... me conoces, se supone,
desde que estaba en el vientre de mi madre.
2
Soy ese extraño ser que pariste,
apenas una imagen de tu sueño de mí.
3
Tú. No me conoces ni me reconoces.
Un objeto vivo inexplicable,
biológicamente explicable
por la sangre que derramo,
no por el corazón que comparto.
Vuelvo a recostarme en mi vieja cama,
organizo la ropa en mi ropero,
quiero irme pero me quedo.
Solo en sueños.
4
No me ves, no puedes verme.
Me detengo frente a ti,
te muestro mi ropa, mis manos,
mis ojos, y no me reconoces.
Debo explicarme una y otra vez,
interminablemente.
Te presento a mi doble y
me presento a mí.
Y siempre te detienes
a charlar con él,
mientras te observo
sentada a tu lado.
5
Todo lo que amas se parece
a un niño que pariste y ahora
no tienes tiempo de atender.
6
Es que no lo sabes.
Yo no estoy tan lejos,
pero estoy tan lejos
como puedas verme.
5 de setiembre de 2012
sábado, 8 de septiembre de 2012
Mi otro yo...
Mi otro yo toma el mando,
carne, huesos, nervios,
imponen su voluntad.
Me alejo y espero, agazapada,...
Ahora lo sé: a mi favor
está el tiempo.
21 de agosto de 2012
Hoy me miré al espejo...
Hoy me miré al espejo y vi mis huesos
carcajeándose en una boca
llena de dientes que no
se puede cerrar.
Qué ven los demás cuando se miran
es algo que me gustaría
preguntar, si se ven a los ojos
o los desvían, si ven
a la muerte que viene
a acechar.
Pero entiendo que busquen
pieles, cabello y maquillaje,
adornar la realidad.
Hago lo mismo siempre
que puedo, y ese puedo
se convierte fácil en una
necesidad.
Y de vez en cuando,
de puro terca, no cierro
los ojos y los vuelvo a vislumbrar:
me miran mis huesos,
risueños y hoscos, acechando,
impertérritos, desde su lugar.
El mundo se llena de personas...
El mundo se llena de personas que quieren
prestar sus colores a otros,
obligarles a que pinten
y a que vean con sus ojos
la casita rodeada de flores
en el bosque.
Quieren que uses sus ropas,
calces sus zapatos, coloques
cada pie sobre las huellas
que dejaron al caminar.
Quieren que te rodees de voces
que no escuchan y de gritos
que no proceden contra
todo lo vivo que los quiere acompañar. Quieren domesticarlos como
domestican a sus hijos:
para obedecer o para gritar.
Los demás son el otro.
Lo que llevo dentro, la verdad.
prestar sus colores a otros,
obligarles a que pinten
y a que vean con sus ojos
la casita rodeada de flores
en el bosque.
Quieren que uses sus ropas,
calces sus zapatos, coloques
cada pie sobre las huellas
que dejaron al caminar.
Quieren que te rodees de voces
que no escuchan y de gritos
que no proceden contra
todo lo vivo que los quiere acompañar. Quieren domesticarlos como
domestican a sus hijos:
para obedecer o para gritar.
Los demás son el otro.
Lo que llevo dentro, la verdad.
Nadie sabe...
Nadie sabe del dolor
que impregna mis huesos
y se destila de a poco
como veneno que gotea
en la sangre.
No quieras vestir mis pies
porque no son ropa,
ni ver por mis ojos
ni usar mis manos.
Mis huesos son míos,
mi dolor también.
Tú hazte cargo del tuyo
que has creado
y desconoces. Aquí nos damos
la mano y conversamos
y lo decidimos: nos
iremos juntos.
que impregna mis huesos
y se destila de a poco
como veneno que gotea
en la sangre.
No quieras vestir mis pies
porque no son ropa,
ni ver por mis ojos
ni usar mis manos.
Mis huesos son míos,
mi dolor también.
Tú hazte cargo del tuyo
que has creado
y desconoces. Aquí nos damos
la mano y conversamos
y lo decidimos: nos
iremos juntos.
5 de agosto de 2012
miércoles, 11 de julio de 2012
Cuando escribo...
Cuando escribo
me quito los ojos
y los sostengo en mis manos.
Los obligo a girar en redondo
a observar lo que,
estáticos en su posición habitual dentro de mi cráneo,
no pueden ver.
Y cuando los devuelvo a su lugar,
(ahítos de visiones ellos,
yo de la bendita ceguera),
estamos, (ellos) preparados para contar,
yo, para escuchar.
me quito los ojos
y los sostengo en mis manos.
a observar lo que,
estáticos en su posición habitual dentro de mi cráneo,
no pueden ver.
Y cuando los devuelvo a su lugar,
(ahítos de visiones ellos,
yo de la bendita ceguera),
estamos, (ellos) preparados para contar,
yo, para escuchar.
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