sábado, 14 de enero de 2012

Recomiendo leer: Nada y así sea de Oriana Fallaci

      (…)¿La historia la hacen los buenos que pasan inadvertidos o los malos que se distinguen por sus crímenes legalizados por las banderas? ¿La hacen los bulldozer que construyen las carreteras o los carros de combate que la destruyen? Yo sostengo que la hacen los carros de combate, porque no he sabido nunca que un hombre bueno hubiese cambiado la faz de la tierra. ¿Acaso la cambió Cristo? ¿Acaso la cambió Buda? ¿Sostienes que sí? Entonces explícame lo de Vietnam, Biafra, el Oriente Medio, Checoslovaquia, Shiran Shiran, los burgueses que protestan. Explícamelo, convénceme, y me vanagloriaré de haber nacido entre los hombres en lugar de entre los árboles, los peces y las hienas.(…)




      El primer capítulo de esta novela autobiográfica de la gran escritora y periodista italiana Oriana Fallaci se inicia cuando su hermana de cinco años  le pregunta qué es la vida, y ella se encuentra con que todas las respuestas  que le puede dar son insatisfactorias.
      Era el mes de noviembre del año 1967 y la autora se iba a Vietnam como corresponsal de guerra  pensando que podía encontrar una respuesta para su hermana pero también para sí misma. Nada y así sea es la plegaria que nace fruto de la desesperación y la impotencia que siente durante esa búsqueda. La búsqueda de la autora por encontrar el significado de la vida y desentrañar la naturaleza humana. Escrito con una crudeza y un lirismo que resultan desgarradores,  en “este planeta donde los hombres hacen milagros para salvar a un moribundo y las criaturas sanas los matan a cien, mil, un millón cada vez”, es poco lo que una periodista y escritora puede hacer cuando se encuentra ante la dura realidad de la guerra. Pero lo que puede, dejar su testimonio escrito en las voces de las personas implicadas directamente con los hechos históricos que relata, lo hace y lo hace magníficamente. Las respuestas llegarán. No durante su estadía en Vietnam, sino después de los sucesos del 2 de octubre en México donde había ido también como corresponsal de guerra y en los que saldrá herida por una ráfaga de ametralladora.  
      Pero no esperen respuestas fáciles ni simplistas porque no existen. Oriana es la escritora, la periodista, pero por sobre todo una persona viviendo una de las experiencias más terribles a las que puede enfrentarse un ser humano. 

      Oriana Fallaci falleció de cáncer de pulmón en 2006 a los 77 años de edad.

lunes, 9 de enero de 2012

Recomiendo leer: Peregrinación: El Libro del Pueblo de Zenna Henderson

      Lo leí por primera vez cuando tenía 17 años y pasó a representar la plasmación de esa necesidad que sentimos todos de sentirnos especiales, principalmente durante una adolescencia problemática. Es uno de los relatos más hermosos que he tenido el placer de leer y que conservo como un tesoro en mi biblioteca.

      La historia se inicia con una jovencita que toma un ómnibus sin destino definido con el propósito de encontrar un lugar donde pueda suicidarse con tranquilidad. Cuando decide tirarse de un puente, es rescatada por dos muchachas que le ofrecen refugio en su pueblo, le brindan apoyo y la invitan a reuniones periódicas de la comunidad donde se comparten relatos personales entre sus miembros sobre sus experiencias de vida. A través de sus relatos descubrimos que estamos ante familias que tuvieron que refugiarse en la Tierra después de la destrucción de su planeta debido a un cataclismo. Las naves espaciales cayeron en diferentes lugares del planeta y los sobrevivientes debieron vivir separados, desconociendo el paradero de los demás, e intentando pasar desapercibidos entre los humanos. Estamos en una de las colonias del Pueblo, nombre que le da Henderson a esta comunidad de extraterrestres, que en nada difieren de los humanos en su aspecto físico pero que tienen poderes telepáticos y telecinéticos. No es una de tantas historias sobre extraterrestres como las que nos han invadido hasta el cansancio a través de las películas, primero, porque fue publicada en 1961, y segundo, porque los personajes ensalzan los valores universales que la humanidad parece empeñada en desterrar.
      Zenna Henderson (1917-1983) fue una de las primeras escritoras femeninas de literatura de ciencia ficción. Trabajó como maestra durante toda su vida, lo que probablemente la inspiró a narrar sus historias sobre “El Pueblo” desde el punto de vista de sus jóvenes protagonistas. Publicó sus historias cortas en diversas revistas dedicadas a la ciencia ficción entre los años 50, 60 y 70.  Fue una pionera en la ciencia ficción de tema espiritual/religioso a pesar de que no es posible relacionar su obra con ninguna filosofía religiosa específica en una época en que este tipo de literatura estaba marcada por el racionalismo y el pragmatismo.

lunes, 2 de enero de 2012

Sobre La senda oscura de Åsa Larsson

    Rebecca Martinsson vuelve a vivir en la casa de su abuela en Kiruna mientras se recupera de un trastorno siquiátrico originado por la pérdida de su amigo asesinado en un episodio que casi le cuesta la vida también. Acepta un trabajo como fiscal de distrito hasta que Anna-María Mella, la inspectora jefe, le pide ayuda en una investigación sobre el asesinato de Inna Wattrang, jefa de información de Mauri Kallis, dueño de una importante compañía minera, Kallis Mining. Hay continuos saltos en el tiempo: a la infancia de Rebecca, a la de Mauri Kallis, a la de su hermana Ester… No resultan pesados, cumplen su función: humanizan y dan vida a los personajes. Me paso toda la novela esperando a que intenten asesinar de nuevo a Rebecca Martinsson, como en las dos novelas anteriores. El giro romántico es inesperado pero no impropio. Admiro más a Åsa Larsson  por no colocar toda la carga de la acción sobre su protagonista. Ya tendrá oportunidades: planea escribir tres novelas más sobre ella. Es que ahora todo tiene que venir en serie, lo sabemos. Igual me gusta Ana-María Mella, madre de cuatro hijos, tan obstinada, tan humana… y su compañero, Sven-Eric Stanacke, con su inusual bigote a lo Hercule Poirot, y su gato muerto… La senda oscura carece del lirismo de Sangre derramada, pero mi impresión puede deberse a que me enamoré de la primera que compré y me dura el enamoramiento. También me gusta el paisaje, la nieve que cubre hasta la mitad del cuerpo, eso tan europeo, tan alejado de nuestra realidad. Es uno de esos escritores que logra plasmar de forma tan realista la humanidad de sus personajes que hace que los lectores nos encariñemos con sus particularidades. Ese es el cimiento de sus novelas. Si quieren conocer cómo construye el resto de la casa, les recomiendo leerlas.






jueves, 29 de diciembre de 2011

Recomiendo leer: El club Dumas de Arturo Pérez-Reverte

      Me lo recomendó mi amiga Marlene. Había visto la película de Roman Polanski La novena puerta y se había fijado en que estaba basada en un libro de Arturo Pérez-Reverte. ¿Lo conoces?, me preguntó. Yo tampoco conocía el libro, ni siquiera había visto la película en ese entonces. Me había comprado La sombra del águila  (de 1993) y tenía bien presente su frase “Yo he visto ancianos llorar en la guerra, nunca vi llorar a una anciana en la guerra. La mujer tiene una fuerza moral de la que el hombre carece…” en un reportaje para la revista argentina Lea de julio del 2000, pero no me parecía que Pérez-Reverte hubiera escrito un libro sobre temas demoníacos…

     
      Y aún ahora me parece discutible si realmente lo hizo. El club Dumas me parece más un libro sobre libros, que un libro de tema sobrenatural. Pero, claro, eso no podía colocarse en una película para la que se seleccionó justamente aquellas partes de la novela que servían al objetivo del guionista de La novena puerta. Todos sabemos lo decepcionante que puede llegar a ser una película que no está a la altura de un libro que amamos, así que no se sorprendan si hay muchas discrepancias entre la obra escrita y su interpretación fílmica.


      El club Dumas tiene el comienzo propio de una novela criminal: un asesinato y una investigación que surge a partir de ese asesinato. El protagonista, Lucas Corso, taimado, simpático y amoral, sólo reconoce un lado: el suyo. Es el antihéroe perfecto y está muy bien personificado en la película, pero mientras Depp deja entrever un lado falsamente debilucho en su personaje, en la novela el sólido cinismo de Corso es perpetuo.

    No hay héroes en El Club Dumas. Esa ambigüedad entre buenos y malos es uno de los atractivos de la novela. Lucas Corso, el protagonista, encuentra por encargo libros raros y caros. Un importante librero, Varo Borja, lo contrata para realizar una doble tarea: autentificar un manuscrito de Los tres mosqueteros y un ejemplar de un enigmático libro que fue quemado junto con su autor en 1667, el Libro de las Nueve Puertas del Reino de las Sombras, un manual para invocar al diablo. Corso debe encontrar los restantes ejemplares del Libro de las Nueve Puertas, y comprobar la autenticidad del texto y de las nueve láminas que lo acompañan. Estos diseños, perfectamente reproducidos en la novela, se asemejan a cartas de tarot y resultan más importantes que el libro mismo porque se sospecha que fueron hechas por el mismísimo Lúcifer y constituyen la guía segura para invocar al diablo. De ahí la importancia de comprobar su autenticidad. Corso se toma tan en serio el encargo, que parece poner un interés propio en el caso y los cuerpos se amontonan a medida que avanza la investigación. Referencias ficticias (como el Tratado del Arte de la Esgrima de Astarloa, clara referencia a su novela de  El maestro de esgrima de 1988, una enorme guiñada a los fieles lectores de Pérez-Reverte) se mezclan con referencias de la literatura clásica.




      Hay mucho material en la web para leer sobre este escritor y periodista que hace parte de la Real Academia Española desde 2003, algo de lo cual puede accederse a través de su página: http://www.perezreverte.com/. Pero también hay muchas novelas del autor circulando en las librerías. A atreverse, entonces, si aún no lo conocen.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Sobre Aurora boreal de Åsa Larsson

      Hasta la mitad del libro no se parece a la primera novela que leí de Åsa Larsson. Como si fuera el primer libro que escribe (y así es, fue publicado en 2003), como si le costara encontrar su voz, su propio ritmo. Pero cuando lo encuentra… allí está la autora de la que me enamoré perdidamente al leer Sangre derramada (su segunda novela, de 2004). No pensé que una novela negra pudiera ser hermosa o hasta poética hasta que leí a Larsson que, dicho sea de paso, no tiene ningún parentesco con el otro Larsson, Stieg, el de Los hombres que no amaban a las mujeres. Ningún parentesco ni nada en común, solamente la nacionalidad y el tema sobre el que escriben: ambos son autores actuales de novela negra.

      Nacida en Uppsala en 1966 y al igual que la protagonista de sus novelas, Åsa Larsson estudió leyes y trabajó como abogada tributaria. Los personajes de sus novelas son interesantes sin ser agradables, las descripciones del paisaje te hacen querer dar un paseo por Kiruna (el pueblo minero donde ambienta sus novelas ubicado cerca del Círculo Polar Ártico), la trama es original sin salirse de las reglas del género y el estilo, propio de la autora.


      En Aurora boreal un predicador protestante, Víktor Strandgard,  fue brutalmente asesinado en su iglesia y dos policías, con la ayuda de la abogada fiscal Rebecca Martinsson, buscan hacer que las personas implicadas descubran sus secretos para poder encontrar al asesino. El punto fuerte de esta novela son los personajes femeninos: Anna-María Mella, una policía embarazada, Sanna Strandgard, hermana del predicador asesinado que llama a Rebecca para que la ayude, y la protagonista, Rebecca Martinsson, que acude renuente en auxilio de su amiga de infancia y resuelve el asesinato de un modo nada convencional…


      Aurora boreal vale la pena si te sucede lo que a mí: leí primero Sangre derramada, me enamoré de la autora y quise saber qué sucedió anteriormente con la protagonista, más madura y reconcentrada en la segunda novela. Pero si quieres comenzar con el pie derecho, no pierdes nada si decides saltarte esta primera y seguir con la siguiente. Cada obra es un todo en sí, tiene un ambiente propio (aunque el lugar geográfico sea el mismo) y la protagonista evoluciona de una entrega a la otra. Así que… a atreverse. Por mi parte, voy en pos de la tercera que ya vi en una librería de Melo: La senda oscura.


    Los suecos le dieron a Åsa Larsson el Premio a la Mejor Primera Novela Negra por este libro y la convirtieron en película en el año 2007: http://www.youtube.com/watch?v=v4Wp5NipLRY

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Recomiendo leer: Poemas impuros de Nuria Amat


    Encontré Poemas impuros en una librería de mi ciudad, o sea, del único modo que puede encontrarse un buen libro aquí: por pura casualidad. Como lo hago a veces, anoté en la primera página en blanco la razón que me llevó a comprarlo: “por la promesa de la palabra ‘impuros’”. Lo había visto, volví y lo busqué: nadie lo había descubierto aún. Es mío. Y este es un sentimiento que sólo un lector adicto puede comprender.



    De acuerdo a su página web, Nuria Amat nació en Barcelona. Así, sin ninguna fecha. Investigando es posible determinar un año: 1950, no oficial. Es escritora, pero no una escritora así nomás… ha escrito novelas, poesía, teatro, ensayo y artículos periodísticos. Deslindó los géneros literarios antes de que este tema estuviera tan de moda.

    De este libro rescato la crudeza de las expresiones que utiliza para referirse al paso del tiempo por la vida: “Resiste cuerpo, /caracol nocturno, /reducido a larva, /Armario sin negrura, /poema roto, /coito fracasado /con la vida”; y la sencillez de las que utiliza para referirse al amor y el desamor: “Lo que toco se deshace, /lo que amo se estropea. /Mi conflicto con la vida /es tan agudo /que, entre amar y matar, /apenas veo la diferencia /de una letra”; a las huellas del tiempo en nuestro cuerpo: “Me estoy haciendo vieja, / ya no bailo, /no maldigo a los vecinos,…”.

    En su página web,http://www.nuriaamat.com/biblioteca/, es posible ver fotos de su biblioteca y leer algunas páginas de su libro Escribir y callar:

 Mi biblioteca es oscura. Más cripta de iglesia parece que almacén de libros. Una tumba de obras literarias. Un mausoleo destinado a la lectura. Un monumento vivo. Al fin y al cabo, los libros siguen alimentando mi existencia. ¿Ahora menos? Ahora cuando tal vez ya me he convertido en libro…”





martes, 20 de diciembre de 2011

Recomiendo leer: Qliphoth** de Pedro Ángel Palou


    ¿Alguien más ha notado que cada vez que un libro ostenta en la contratapa la promesa de la palabra erótico resulta ser una decepción al leerlo? ¿O es superficial, o vulgar o simplemente ileíble? Pues les aseguro que no les decepcionará esta novela corta de Pedro Ángel Palou*. Primero, porque la promesa se concreta, y segundo, porque lo hace enmarcado de una prosa exacta, llena de dramatismo y poesía. Y entonces olvidas la razón por la que habías comprado el libro en primera instancia, y pasas a deleitarte con su prosa.
    El protagonista, Andrés, ha perdido a su amada Mónica, y busca recrearla a través de las palabras: recuerda cuándo la conoció, la primera vez que hicieron el amor, los detalles de su cuerpo, el misterio de compartir con el otro el momento máximo de intimidad al que pueden aspirar un hombre y una mujer y, a la vez, sentirse tan lejos del otro… En esos momentos, la escritura le sirve “…como lugar de encuentro, como verdad última, como acercamiento. Escribir para ser, para evitar la soledad y compartir el mundo”. Pero esta acción no le permite recuperar a su amada, no totalmente... o tal vez sea la única forma de recuperarla... aunque sea a través de la plasmación de sus recuerdos, aunque sea de forma incompleta, aunque ese inevitable intento le cause más dolor...



  *Escritor mexicano nacido en Puebla en el año 1966. Es autor de novelas, ensayos literarios, crónicas históricas y ganador de varios premios.
      **Del hebreo, inversión del árbol de la vida: http://es.wikipedia.org/wiki/Qlifot